Con la llegada de la Nueva Ley Hipotecaria y la amenaza de multa de Bruselas, llega la hora de saber cómo reclamar el IRPH.

El Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH) se trata de un indicador de referencia que utilizan las diferentes entidades bancarias para actualizar el tipo de interés de las cuotas del propio préstamo hipotecario a tipo variable suscrito con sus clientes. Pero, ese indicador fluctuaba dependiendo de cada entidad bancaria, suponiendo un mayor gravamen para el cliente. 

El IRPH empezó a utilizarlo las entidades bancarias con la excusa de que era un índice más estable que el Euribor, pero la realidad es que este índice acabó siendo perjudicial, alcanzando un valor superior al del propio Euribor.  

Este indicador es publicado por el Banco de España en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y se calcula como la media de los tipos de interés medios ponderados que las entidades han aplicado en las operaciones de préstamo hipotecario por plazo igual o mayor a 3 años, iniciadas o renovadas durante ese mes.

Sin embargo, existen diferentes tipos de IRPH, encontrando estos 3:

  • IRPH de los Bancos, en el caso de que solo se tuvieran en cuenta los tipos de intereses bancarios
  • IRPH de las Cajas de ahorro cuando únicamente se consideraban los tipos de interés aplicados por las cajas
  • IRPH del Conjunto de entidades, en el caso de que se tengan en cuenta el tipo de interés medio aplicados por las entidades bancarias que tenían en consideración tanto los usados por los Bancos como por las Cajas.

Para saber si puedes reclamar el IRPH debes tener en cuenta si tu hipoteca está relacionado al IRPH. De esta forma, existen dos opciones:

  1. Debes analizar escritura de préstamo hipotecario, consiste en que mires si aparece el índice de referencia, incluido en la cláusula “Tipo de Interés de Referencia”
  2. Analizar el recibo del préstamo hipotecario, observando el tipo de interés que estás pagando. En el caso de que sea superior al 2% es posible que te estén aplicando el IRPH

Sin embargo, muchas veces nos encontramos con dudas sobre si se nos ha aplicado el IRPH y si puedo reclamarlo. Es importante saber que no todos los casos se pueden reclamar. Tu abogado necesitará analizar cada caso de manera individual para ofrecerte la mejor solución. 

En Abendaño y Bilbao Abogados ponemos toda nuestra experiencia en estudiar su caso de forma personalizada y darle la mejor solución. Siempre buscando el beneficio de nuestros clientes. 

El despido consiste en la decisión unilateral llevada a cabo por parte del empresario en la que pone fin a la relación laboral entre él y el trabajador. Sin embargo, existen dos tipos de despidos: el procedente y el improcedente

El despido procedente se da cuando se cumplen los siguientes requisitos. 

  • Se da alguna causa objetiva para el despido, cierta y revista de consistencia para justificar el despido del trabajador. 
  • Cumple los requisitos formales según el tipo de despido.

Si no se cumple alguno de los anteriores requisitos, el despido será calificado de improcedentes, teniendo que ser el trabajador indemnizado o readmitido.

Pero, en el caso de un despido procedente, el trabajador se pregunta ¿existen indemnizaciones por despido procedente?

La respuesta es que no lleva una indemnización propiamente dicha, sino que tratándose

 de un despido procedente corresponderá la indemnización a la cuantía de 20 días de salario por cada año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.  

Sin embargo, en muchas ocasiones se pueden dar despidos verbales, en los que el empresario comunica de palabra al trabajador que se ha sido despedido. Este tipo de decisiones, al ser verbales, no se pueden probar y, por lo tanto, el trabajador no podrá abandonar su puesto hasta que la confirmación se haga por escrito. 

En el momento que el trabajador recibe la carta de despido por parte del empresario o del responsable de la empresa y ante la situación tensa, lo más recomendable es “no conforme” ante la carta.

Si el despido no está motivado por una causa justificada, que se pueda acreditar, el trabajador o trabajadora podrá reclamar sus derechos laborales, procediendo a la nulidad del despido. 

Entonces, ¿qué posibilidades tengo de ganar el juicio contra la empresa por un caso de despido?

La respuesta es depende. Es decir, dependerá de cada caso, de las justificaciones de la carta de despido y de la veracidad de los hechos. 

Por eso, lo mejor es ponerse en manos de expertos que te asesoraran y ayudaran en cada paso que durante el proceso. 

En Abendaño y Bilbao Abogados contamos con una amplia experiencia en temas laborales. Por ello, ponemos todos nuestros conocimientos en vuestro caso para conseguir el resultado más satisfactorio. 

 

Un despido improcedente se da cuando un empleador da por finalizado de forma unilateral un contrato laboral de un empleado sin motivos justificados dentro de la ley. 

Pero, ¿cuáles son esos motivos por los que se puede producir un despido improcedente? Se trata de una pregunta muy común entre los trabajadores. 

  1. Cuando el despido no cumpla los requisitos legales, es decir, que no sea comunicado por escrito detallando los incumplimientos propios del trabajador, así como la fecha de despido. 
  2. Cuando no se existan razones que justifiquen el despido o que no hayan causas de gravedad. Todas esas causas deben ser reales y que se ajusten a los requisitos de la ley. 

Una vez expuestos los motivos por los que se puede dar un despido improcedente, llega la pregunta: ¿cómo puedo enfrentarme a un despido improcedente? 

El primer paso es presentar la Papeleta de Conciliación con el objetivo de que la administración reúna al empresario y trabajador para poder llegar a un acuerdo. Si el acuerdo no es posible, se abre el caso a través de la vía judicial, en la que el juez analizará los argumentos de las dos partes.

Si el despido se declara improcedente por parte del juez, el empresario tiene dos opciones: 

  • Indemnizar al trabajador en las mismas condiciones anteriores al despido, abonando los salarios dejados de percibir hasta la fecha del despido y la cotización a la seguridad social. 
  • Indemnizar al trabajador si no quiere admitirlo de nuevo en la empresa, con las indemnizaciones vigentes a la ley. Es decir, si la fecha es anterior al 12 de Febrero del 2.012 se abonará 45 días por año trabajado, existiendo un máximo de 42 mensualidades hasta el día 12 de febrero de 2012, y de 33 días por año con un máximo de 24 mensualidades desde esa fecha en adelante, prorrateándose por meses los períodos de tiempo inferiores a un año. Si la fecha es posterior al 12 de febrero de 2012, el abono será de 33 días por año.

Si estás en una situación así, lo mejor es ponerse en manos Abendaño y Bilbao Abogados, los cuáles te asesorarán sobre qué opción es mejor para usted, buscando siempre su beneficio.  

Esta nueva Ley Hipotecaria llega con retraso y con amenaza de multa de Bruselas, pero con el fin de regular los derechos y obligaciones del cliente cuando lleve a cabo la formalización de cualquier crédito hipotecario.

Se trata de una ley que protege a los consumidores de abusos de grandes entidades financieras, introduciendo mejoras para la protección de los clientes de los bancos.

Ante esta ley, encontramos las siguientes mejoras:

  1. Mayor transparencia e información en los contratos, teniendo diez días de revisión antes de la firma final. Además, de la mano de un notario, el cliente podrá resolver todas las dudas.
  2. Las “famosas” cláusulas suelo quedan suprimidas para que los clientes no se vean perjudicados por las fluctuaciones de los tipos de interés.
  3. No se podrá superar los tres puntos de interés del préstamo en el caso de que se retrase el pago de la hipoteca.
  4. A partir de ahora, la entidad financiera será quien asuma todos los gastos de formalización, excepto la tasación.
  5. Los desahucios amplían su plazo de ejecución, pasando de tres meses a doce meses.
  6. Mayor seguridad jurídica, extendiéndose un código de buenas prácticas bancarias.
  7. Entre otras más.

Estas son algunas de las nuevas mejoras que la nueva Ley Hipotecaria ofrece para mejorar los derechos de los clientes ante las entidades bancarias. Sin embargo, a la hora de firmar una hipoteca debes saber y entender todos los puntos.

Si eres uno de ellos y quieres evitar problemas con su entidad a la hora de firmar una hipoteca, ponte en mano de profesionales. En Abendaño y Bilbao Abogados revisamos todas las cláusulas y condiciones de su crédito y te ayudamos a reclamar tus derechos como consumidor.

Contamos con una amplia experiencia tratando tomas hipotecarias, buscando siempre el beneficio de nuestros clientes.

La cláusula suelo se trata de una limitación del tipo de interés que afecta de forma directa a la cantidad que se paga por la hipoteca y que aparece reflejada en el documento de formalización de la misma. Por lo general, se trata de un límite que ponen algunas entidades a las bajadas de los tipos de interés, como el Euribor.

De esta forma, si los tipos de interés aumentan demasiado, el cliente debe asumir dichas fluctuaciones, pero, si de lo contrario bajarán, no se aplicaría ese tipo si supera el límite “suelo” establecido.

Desde que nuestra economía entró en una época de recesión, el principal tipo de interés que afecta a este tipo de cláusulas (Euribor) no ha dejado de descender. Sin embargo, con la firma de esta cláusula, los consumidores no han podido verse beneficiados por la bajada de los tipos de interés.

Con la sentencia del año 2.013, el Tribunal Supremo declaraba nulas las cláusulas suelo en los casos en el que hubiera falta de transparencia, condenando a las entidades a eliminarlas y a dejar de utilizarlas. Esta sentencia provocó el aumento de las reclamaciones de las cláusulas suelo.

La falta de transparencia es la premisa principal, donde el Tribunal Supremo hace referencia a este cuando se cumpla algunas de las siguientes:

  1.       Falta de información suficientemente clara donde se trate como un elemento clave en el objeto principal del contrato. Es decir, el consumidor debe ser informado de la misma.
  2.       Al no existir simuladores de escenarios relacionados con el comportamiento del tipo de interés.
  3.       En el caso de que se inserten de forma conjunta con las cláusulas techo.

Si piensa que la firma de su hipoteca cumple alguno de los anteriores requisitos para poder comenzar la reclamación a su respectiva entidad bancaria. No lo dude, póngase en manos de profesionales para poder darle una base jurídica sólida y comenzar a reclamar lo que le pertenece.

En Abendaño y Bilbao Abogados estamos especializados en todo tipo de reclamaciones de cláusulas suelo, mirando siempre por el beneficio de todos nuestros clientes. 

Ante una ruptura matrimonial, llega la hora de hacer frente a la repartición de los bienes, pero no se realiza de la misma forma cuando los hijos son mayores o menores de edad. 

En el caso de que el joven tenga más de 18 años, se buscará siempre su protección sin que deje de implicar que el mismo tenga derecho a pensión de alimentos y a disfrutar de derecho de habitación. 

De igual manera, si el hijo empieza o continúa con sus estudios, el progenitor no custodio deberá hacer frente a los pagos de la pensión de alimentos y hacer frente al 50% de los pagos.  Dentro de esta categoría, se incluye el derecho de habitación si el joven necesita estudiar en otra ciudad o país.

Cuando los hijos hacen frente a su mayoría de edad, el Tribunal Supremo equipara la situación de los ex cónyuges con aquella que tendrían en caso de no haber tenido descendencia en lo que respecta al uso de la vivienda familiar. Sin embargo, dentro del modelo convenio regulador con hijos mayores de edad, debe aparecer especificada claramente la cantidad de tiempo por la cual el progenitor en cuestión podrá disfrutar de la casa.

Respecto a la venta del domicilio familiar una vez que los hijos son mayores de edad, si se decide llevar a cabo la venta. Todos los miembros de la sociedad ganancial, como es el matrimonio, deben dividir sus propiedades cuando se solicite. 

El divorcio no implica que el cónyuge que no cuenta con la custodia de el hijo/os, sin importar si los hijos son mayores o menores de edad, pueda dejar de pagar la mitad de la hipoteca de la vivienda. Esto se debe a que sigue manteniendo el 50 % de la propiedad y la titularidad compartida del préstamo concedido para su compra, aunque no implica que el ex cónyuge no pueda vender su parte de la propiedad.

En Abendaño y Bilbao Abogados ponemos toda nuestra experiencia en ayudarte y asesorarte, aportando toda nuestra amplia experiencia.

¿Qué es un TRADE?

Un TRADE es un trabajador autónomo que depende económicamente de un cliente, que puede ser una persona o una empresa, al que presta sus servicios de forma habitual, personal y directa. Se considera que es económicamente dependiente cuando percibe de dicho cliente al menos el 75% de sus ingresos.

Para calcular este porcentaje deben considerarse:

Los ingresos totales por el trabajo por cuenta propia realizado para todos los clientes, incluido del que te consideras dependiente.
Los rendimientos que pudiera tener como trabajador por cuenta ajena.
Por lo tanto, en este cálculo no deben incluirse:

Los rendimientos de capital o plusvalías.
Los procedentes de la transmisión de elementos afectos a actividades económicas.

No podrán ser considerados TRADE

Los titulares de establecimientos o locales comerciales e industriales, oficinas, despachos abiertos al público.

Quienes ejerzan su profesión conjuntamente con otros, dentro de una sociedad o cualquier otra forma jurídica admitida.

Para poner en marcha las ventajas de su condición de TRADE, el autónomo deberá solicitar por escrito a su cliente la firma de un contrato de trabajador autónomo independiente, que deberán registrar en la oficina del Servicio Público de Empleo Estatal en un plazo no mayor a 10 días después de la firma.

Aunque este contrato no tendrá repercusiones fiscales, ofrece a los autónomos algunas seguridades laborales de los asalariados, por lo que es recomendable que quienes cumplan los requisitos se acojan a ella.

Realmente es muy importante contar con un profesional que te pueda orientar en todo lo que respecta a los asuntos legales, ya sea la redacción de documentos para realizar un reclamación o también para defender a personas que estén acusadas de algún delito por cargos criminales.

Para contar con un abogado apto es muy importante que este haya asistido al colegio de leyes y que además apruebe el examen (obviamente), para que de esta forma puede ejercer libremente la profesión de derecho.

Una de las principales cualidades con las que debe contar un buen abogado es la facilidad de hablar con cualquier persona. Su habilidad de comunicación tanto oral como escrita debe ser excelente, además de que debe saber escuchar todo lo que le dice su alrededor y las personas que lo contratan.

Es primordial que cuente con facilidad de palabra para que pueda persuadir no solo a los jueces sino también al jurado, por supuesto esto es algo que se aprende a medida que aprueba sus estudios.

De igual manera, su habilidad para las suposiciones y conclusiones debe ser razonable y al mismo tiempo coherente. Debe tener la capacidad de encontrar las debilidades en los argumentos que presentan sus rivales.

La investigación efectiva y rápida siempre debe estar presente en todo momento. Esto es muy importante, ya que si carece de esta característica le será muy difícil entender lo que necesitan sus clientes, por lo tanto te será complicado preparar una estrategia legal.

Cuando un abogado realiza su trabajo de forma legal, debe tener algún documento que lo certifique como profesional y además es importante que se encuentre asegurado. En gran parte de las ocasiones, los abogados exhiben su documento legal de la práctica de su profesión dentro de su oficina.

Dependiendo de la situación legal en la que te encuentres, tendrás la posibilidad de contactar con el profesional de tu preferencia, ya que hoy en día existen muchos tipos de abogados, como por ejemplo https://abogadosweb.org/.

Aunque para algunos parezca algo insólito, existen personas que no tienen ni idea de las funciones que ejerce un abogado.

Los orígenes del derecho penal se remontan a tiempos primitivos y su concepto ha ido evolucionando a través de la historia pasando por marcadas etapas en el Derecho Romano, la Edad Media y la evolución de las escuelas distintivas de esos momentos previos a su concepción actual, por lo que a lo largo de la historia el ser humano ha ido reflexionando sobre la Definición de Derecho Penal.

En la actualidad podemos definir al derecho penal desde distintas perspectivas. Desde un punto de vista formal definimos al Derecho penal como una parte del ordenamiento jurídico que esta constituida por un conjunto de disposiciones legales que asocian a delitos y estados de peligrosidad criminal, como supuestos de hecho, unas penas y medidas de seguridad, como consecuencias jurídicas.

Y desde una visión material podemos decir que el Derecho penal es una parte del ordenamiento jurídico que tiene por objeto la protección de los bienes jurídicos fundamentales del individuo y la sociedad, funcionando como un instrumento de control que persigue el objetivo de mantener el orden social.

Son precisamente los bienes jurídicos del individuo y la sociedad el componente central del derecho penal, siendo su protección la finalidad de este área del derecho.

LA APLICACIÓN DEL DERECHO PENAL

El derecho penal se vale de la previsión y la imposición de penas y medidas de seguridad como instrumentos o medidas a aplicar a quienes infringen ciertas normas de conducta que buscan precisamente evitar que se vean lesionados o puestos en peligro los bienes jurídicos mencionados.

Es objeto de estudio y debate por parte de los juristas dedicados al derecho penal, la determinación de en que situaciones y cuales son las limitaciones del Estado a la hora de restringir los derechos fundamentales y las libertades de los ciudadanos.

En la práctica debemos decir que el derecho penal debe aplicarse cuando su uso sea imprescindible como necesidad para mantener el orden social, por lo que no debería aplicarse en caso de que exista otra alternativa para su preservación.

La forma en la que funciona el derecho penal en este aspecto tiene que ver con los límites que la constitución y sus principios ponen a su funcionamiento, con especial énfasis en la dignidad del individuo, su personalidad y sus derechos inviolables.