Concurso de acreedores

La Ley Concursal, con sus reformas, nos ha traído cambios para las personas físicas que se declaren en concurso. Anteriormente, eran pocas las personas que usaban dicho procedimiento para hacer frente a sus deudas pero con el paso de los años, cada vez son más el número de personas. 

Esta ley se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 29 de Julio del 2.015, como un mecanismo de segunda oportunidad para reducir la carga financiera y otras medidas de orden social. De esta forma se consigue la posibilidad de que una persona física o autónoma pueda llegar a conseguir una exoneración de la deuda. 

Pero, ¿qué requisitos son necesarios para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?

  1. Comprobar la buena fe del deudor, para lo cual no puede haber ni declaración de culpabilidad ni condena por delitos relacionados con el concurso. Para ello, el concurso debe haberse declarado fortuito.
  2. El segundo requisito exige un sacrificio patrimonial, existiendo dos formas: deberán haberse abonado todos los créditos contra la masa y los privilegiados (especiales y generales); y, si no hubiera mediado un previo intento de acuerdo extrajudicial de pagos, como mínimo, un 25% de los créditos ordinarios.

Si se cumplen las dos premisas anteriores, el afectado por las deudas se verá beneficiado por la exoneración en el momento en el que se haya satisfecho en su totalidad los créditos contra la masa, los créditos concursales privilegiados y al menos el 25% de los créditos concursales ordinarios, en el caso de que no haya intentado un acuerdo extrajudicial de pagos.

Con la nueva remodelación, se han añadido la reestructuración viable de las deudas con garantía hipotecaria.

Si estás pasando por una situación similar y necesitas que estudien su caso de manera más personalizada para ver si los requisitos que se piden se cumplen, ponte en manos de profesionales. En Abendaño y Bilbao Abogados contamos con una amplia experiencia en este ámbito, tanto para particulares como para empresas.