Reclamaciones de consumo

Con la llegada de las Navidad, comenzamos a escribir la carta de los Reyes Magos. Todos los días, estamos siendo impactados por publicidad de miles de productos o servicios, tanto en televisión, en periódico, en redes sociales…aumentando las ganas y la posibilidad de comprar. En muchas ocasiones, los productos se deterioran mucho antes de lo previsto o no se recibe lo que se esperaba, llegando las dudas de si tenemos derecho a reclamar y de qué forma. ¿Qué hacer cuando nos llega un producto deteriorado o que no corresponde con las características previas que el vendedor aseguro que tendría el producto?

Pues bien, en ese caso, llegó la hora de reclamar. Por lo general, con una situación así, el vendedor suele solventar la situación sustituyendo el producto por uno igual o de características similares, o con el reembolso del dinero.

Un consejo, es guardar las facturas, documentación, tickets, contratos, publicidad… del propio producto para poder reclamar de la mejor forma.

Pero, ¿qué pasos hay que seguir a la hora de plantear una reclamación?

  1. Primeramente, lo que debemos hacer es hablar con el vendedor del producto para poder llegar a un acuerdo amistoso, ya sea mediante la sustitución del producto o el reembolso del dinero. El contacto puede llevarse a cabo por teléfono, de forma presencial, redes sociales o página web, dependiendo qué información de contacto tengamos.
  2. En el caso de no haber llegado a un acuerdo por ambas partes, se procede a pedir una hoja de reclamaciones, donde debe aparecer varios datos, como el nombre, dirección, teléfono y DNI de las dos partes. Además, se debe explicar en la misma reclamación lo sucedido de forma clara y concisa sobre los motivos que llevan a reclamar, adjuntando la documentación relacionada con el producto o servicio.
  3. Sin embargo, muchas veces no se consigue contactar con el vendedor, por lo que tramitar una reclamación se hace mucho más complejo. En ese caso, debemos acudir a presentar una queja por cualquier otro medio en la oficina municipal de información al consumidor (OMIC) o en la Dirección General de Consumo.

En materia de consumo, una reclamación es la manifestación escrita de una queja. Un consumidor o usuario pone en conocimiento del comercio que le ha vendido el bien o prestado el servicio, un perjuicio causado por una mala práctica realizada por ésta y por la que se pretende su reparación o resarcimiento de un daño sufrido.

En Abendaño y Bilbao Abogados apostamos por el consumo responsable. Por ello, ante situaciones así, nuestro equipo le asesorará en materia de derecho de información, reclamaciones, protección de derechos y reparación de daños y perjuicios, como facturaciones, telefonía, suministro energético y reclamación de acciones.